Para poder llevar unas finanzas domésticas que nos permitan vivir con cierta libertad, es imprescindible crear ciertos hábitos que normalmente la gente no tiene. Además, cada vez más somos bombardeados por empresas que intentan vendernos sus productos, aprovechándose de la compra por impulso y del comercio electrónico. Para evitar que nuestras finanzas se descontrolen y el ahorro desaparezca, debemos llevar el control y la planificación del dinero que ingresamos y gastamos. Por ello, te dejamos 5 consejos que podrás utilizar en casa para ahorrar y levantar tu economía doméstica.

1-Lleva el control de lo que ingresas, pero sobre todo de lo que gastas.

Para saber si nuestras finanzas están en una situación positiva o no, lo primero que debemos tener es un control de ingresos y gastos para poder medir el ahorro. Este es el primer punto donde falla la mayoría de la gente, ya que todo el mundo sabe cuánto ingresa pero pocos saben cuánto gastan, y más importante, en qué gastan.

Lo que te recomendamos que hagas es que anotes en un sitio (por ejemplo una hoja de Excel) tus ingresos y gastos. La parte de los gastos es más complicada, por lo que te sugerimos que apuntes cada día cuáles han sido tus gastos (no sólo el importe, es muy importante apuntar los conceptos de gasto). Para ello, puedes usar herramientas como Google Keep, de forma que nada más salir de la tienda puedas apuntar lo que te has gastado y más tarde, en casa, puedas pasarlo a limpio y organizar mejor los datos. Si haces esto, sabrás, a final de mes, cuánto te has gastado y en qué te lo has gastado, y probablemente al principio te lleves alguna sorpresa.

2-Crea un presupuesto mensual y mide las desviaciones

Otro apartado fundamental es la planificación. De nada sirve que simplemente apuntes lo que gastas si no lo analizas. Te sugerimos que, una vez has llevado el control de gastos durante un mes completo, crees un presupuesto acorde con los datos del mes anterior, de tal forma que puedas recortar en aquellas partidas que consideres más importantes (las que más disparen tu gasto). Una vez acabe este nuevo mes y hayas apuntado los gastos reales, vuelve a mirar el presupuesto y comprueba si te has ceñido a él o no.

Esto tampoco debe ser llevado al extremo. Ten en cuenta que es un presupuesto de una economía familiar, por lo que surgirán imprevistos que no estén en tu presupuesto. Simplemente podrás utilizar esta herramienta para controlar el gasto superfluo, es decir, aquél gasto en cosas no esenciales. Si surge una urgencia, deberás saltarte el presupuesto, aunque más adelante puedas recortar en partidas menos importantes.

3-Controla el gasto superfluo

Esto lo hemos mencionado en el apartado anterior. Al igual que no deberás evitar gastar en cosas urgentes, deberás evitar gastar de más en las cosas menos importantes. Ejemplos de este tipo de gasto son: desayunar en bares, comprar ropa u objetos de alto valor que no necesitemos, tomar tentempiés en el trabajo, periódicos y revistas, tabaco y alcohol, poner cierto límite a los regalos, controlar el gasto en vacaciones, etc...

Con esto no queremos decir que se elimine completamente este gasto, pero cuanto más lo recortes, más lo agradecerá tu economía. Ten en cuenta que el gasto en estas partidas no traerá ningún beneficio a tus finanzas, así que selecciona aquellos gastos que menos te aporten (no financieramente, sino a nivel de bienestar) y recórtalos.

4-Vigila el gasto imprescindible

Otro tipo de gastos son los que tenemos que asumir sí o sí: el alquiler, la luz, el gas, el teléfono, la gasolina, ropa, y todo lo que necesitemos para vivir. Este tipo de gastos nunca va a desaparecer, tienes que contar con ello. Lo que sí podemos y debemos hacer, es vigilarlo, ya que aquí se nos va la mayor parte de nuestros ingresos.

Cosas que podemos hacer para intentar gastar menos en este tipo de gastos son: 

5-Obtén más ingresos

Por último, y no menos importante, algo fundamental que podemos hacer para mejorar nuestras finanzas personales es aumentar nuestros ingresos. La diferencia entre esta medida y las anteriores, es que no está directamente bajo nuestro control. No todo el mundo tiene la misma facilidad para ingresar más dinero, pero sí para gastar menos. Aún así, subir nuestros ingresos nos permitirá poder llevar el mismo nivel de vida con un ahorro mayor, por lo que es una medida fundamental.

Para ello, no hemos de pensar meramente en un trabajo por cuenta ajena como único medio para obtener más dinero, ya que esta es la vía más complicada, aunque no lo parezca. Lo que sí podemos hacer es empezar a generar dinero con cosas que sepamos hacer y con las que podamos ayudar a los demás. Por ejemplo, podemos generar ingresos con un blog en Internet, un canal de YouTube, una tienda online, comprando y vendiendo cosas de segunda mano, trabajando algunas horas a la semana en algo extra o invirtiendo en los mercados financieros.


En resumen, debes controlar tu gasto, crear una planificación, elegir dónde recortar y buscar nuevas fuentes de ingresos. Con todos estos consejos puedes poner en marcha desde ya tu plan financiero y empezar a tener resultados en tu economía doméstica. ¡Esperamos que tus finanzas crezcan!